

22.000 m² de naturaleza y ocio en plena La Laguna: lago con tortugas y nenúfares, rocódromo, skatepark, BMX y los mejores parques infantiles de la zona.
El Parque Pedro González (conocido como Parque de la Vega) es el pulmón verde favorito de los laguneros. Con más de 22.000 m², alberga un jardín acuático con más de 80 especies de plantas y nenúfares de 20 variedades - asómate a los puentes y descubrirás peces y tortugas. Para los activos: rocódromo, circuito de BMX, skatepark, canchas de baloncesto y mesas de ping-pong. Para los niños: una de las mejores zonas de juegos infantiles del área metropolitana. Para los que buscan paz: senderos entre árboles exóticos con el murmullo del riachuelo de fondo.
C. Concepción Salazar 11, junto al casco histórico. Parking gratuito en las calles adyacentes - fácil aparcar salvo fines de semana.
Tranvía Línea 1, parada Cruz de Piedra, 5 min a pie. TITSA líneas 275, 50 o 51 hasta parada Pozo Cabildo, 2 min a pie.
Cómo llegar en guaguaEntre semana aparcar es fácil en las calles alrededor del parque. Fines de semana conviene llegar antes de las 11h.
Navegación al parkingLa cafetería del parque lleva cerrada desde 2016 - trae tu propio picnic. Los viernes y fines de semana el parque cierra a las 22h, perfecto para pasear al atardecer. El rocódromo es gratuito y abierto a todos los niveles.
Oficialmente Parque Pedro González, lleva el nombre de un exalcalde de La Laguna. Ocupa terrenos de la antigua vega agrícola que daba nombre al barrio. En 2024-2025 el Ayuntamiento completó mejoras en el estanque central: plantas oxigenantes, filtros naturales, nuevos nenúfares y zonas ajardinadas protegidas para fomentar la biodiversidad.
Aparca junto al parque → lago y jardín acuático (nenúfares, tortugas) → zona infantil → rocódromo / skatepark → paseo al casco histórico (10 min) → tapas en el centro.
Desde los puentes de madera, el estanque con nenúfares y tortugas. Luz de media mañana para reflejos en el agua.
El jardín acuático con sus 80+ especies. En primavera los nenúfares florecen en su máximo esplendor.