


La plaza más romántica de Santa Cruz: un jardín del siglo XIX sobre el antiguo convento franciscano, con monumentales laureles de Cuba (1864), templete musical de 1929 y esculturas alegóricas de Primavera y Verano en mármol de Carrara. Al lado: Museo Municipal de Bellas Artes (GRATIS, pintura flamenca XVI-XX) e iglesia de San Francisco. Cafetería con terraza a la sombra. GRATIS 24h. Parking Plaza de España a 5 min.
La Plaza del Príncipe de Asturias es la plaza más romántica de Santa Cruz y lugar de encuentro favorito de los habitantes desde hace más de 160 años. Más jardín que plaza: elevada sobre el nivel de la calle, con entradas por escaleras y rodeada de muros de piedra. El terreno pertenecía al convento franciscano de San Pedro de Alcántara y era su huerta. Con la desamortización (confiscación de bienes eclesiásticos) a mediados del siglo XIX, la ciudad decidió crear aquí una plaza pública.
En 1857 el Ayuntamiento compró formalmente la parcela por 47.140 reales de vellón. Faltaban 12.000 rvn: los tres vecinos más acomodados (Ramón Mandillo, Isidro Guimerá y José García-Ramos) prestaron esa cantidad sin intereses. El 7 de diciembre de 1857 una compañía de bomberos derribó el muro. En el acto el gobernador civil anunció el nacimiento del Príncipe de Asturias, futuro Alfonso XII, y colgó de un árbol una placa con el nombre. Durante la Revolución de Septiembre de 1868 la plaza fue rebautizada brevemente como 'Alameda de la Libertad', pero el nombre no cuajó y los chicharreros volvieron a 'Plaza del Príncipe'. El proyecto fue del arquitecto municipal Manuel de Oraá y Arcocha. Apertura: 29 de octubre de 1860.
En 1864 el capitán Domingo Seris Granier trajo de Cuba laureles de Indias (ficus), que hoy siguen dando sombra a toda la plaza. Son de los árboles más antiguos de la ciudad. En 1866 Manuel García Calveras donó dos esculturas alegóricas de mármol de Carrara: Primavera y Verano. En el centro había inicialmente una fuente ornamental de hierro (desde 1871). En 1929 la sustituyó un templete musical octogonal, donde hoy sigue tocando la banda municipal de Santa Cruz. En 1994 se instaló el grupo escultórico 'Coraje' de la artista holandesa Hanneke Beaumont: bronce y acero, cuatro figuras humanas en dos grupos enfrentados. En 2014 se inauguró un monumento a tamaño natural de Enrique González Bethencourt, fundador de la legendaria murga Ni Fú-Ni Fá e icono del Carnaval de Santa Cruz, realizado en el taller Bronzo de La Laguna.
La plaza ha cautivado a visitantes ilustres. Jules Leclercq, escritor belga y autor de 'Viaje a las Islas Afortunadas' (1879), escribió: 'Detrás de la iglesia de San Francisco hay un pasaje que no tiene igual en ningún sitio.' Fernando María de Baviera, que acompañó a Alfonso XIII en su visita de 1906, la llamó simplemente 'La plaza bonita'.
Junto a ella se encuentra el Museo Municipal de Bellas Artes (calle José Murphy 12): entrada gratuita, en un edificio clasicista de 1929 (arquitecto Eladio Laredo). El origen del museo se remonta a 1840, cuando el ayuntamiento guardó en cajones las banderas capturadas a la flota del almirante Nelson en 1797. En la fachada, 10 bustos de tinerfeños ilustres esculpidos por Compañ (1932): Ángel Guimerá, Antonio de Viana, Valentín Sanz y otros. 14 salas con pinturas desde la flamenca del s. XVI hasta el s. XX: el Tríptico de Nava y Grimón de Pieter Coecke van Aelst, San Andrés de Ribera, Orfeo de Jan Brueghel el Viejo, retrato de Isabel II de Federico de Madrazo, obras de Sorolla y pintores canarios. El museo cuenta también con obras en depósito del Museo del Prado de Madrid. Al lado: la iglesia de San Francisco y la Capilla de la Venerable Orden Tercera (1763, retablo barroco, frescos).
La plaza está rodeada por las calles Ruiz de Padrón (norte), José Murphy (este), Villalba Hervás (sur), Valentín Sanz (oeste).
Tranvía: parada Teatro Guimerá (5 min a pie). Autobús: parada Plaza del Príncipe.
Cómo llegar en guaguaParking Plaza de España (subterráneo, bajo la Plaza de España) - 5 min a pie. Alternativa: Parking APK2 Weyler (7 min a pie).
Navegación al parkingLa Plaza del Príncipe es un jardín secreto en el centro de Santa Cruz: la mayoría de los turistas pasan de largo sin saber que aquí se esconde una de las plazas más bonitas de la ciudad. Entra por Valentín Sanz (la única entrada sin escaleras) y siéntate en un banco bajo los laureles de 1864. El escritor belga Jules Leclercq escribió en 1879 que no tenía igual en ningún lugar del mundo. Fernando de Baviera la llamó en 1906 simplemente 'La plaza bonita'.
No te pierdas el Museo de Bellas Artes justo al lado: gratuito, casi vacío, y dentro obras maestras flamencas del siglo XVI, Sorolla y obras en depósito del Prado. El origen del museo se remonta a 1840, cuando la ciudad guardaba las banderas capturadas a Nelson. Busca la escultura 'Coraje' de Hanneke Beaumont: cuatro figuras de bronce y acero enfrentadas.
La cafetería de la plaza es buena para un café a la sombra: nada sofisticado, pero el ambiente es único. Combo: Plaza Weyler > Calle del Castillo > Plaza de la Candelaria > Plaza del Príncipe > Museo de Bellas Artes > Parque García Sanabria (5 min cuesta arriba).
Parking Plaza de España -> Plaza de España (lago, Castillo de San Cristóbal, 15 min) -> Calle del Castillo (compras, 10 min) -> Plaza de la Candelaria (obelisco, 5 min) -> Plaza del Príncipe (plaza, esculturas, cafetería, 20 min) -> Museo de Bellas Artes (gratuito, 45 min) -> Parque García Sanabria (5 min a pie cuesta arriba).
La entrada desde Valentín Sanz con las esculturas de Primavera y Verano de mármol de Carrara sobre columnas de basalto flanqueando las escaleras. Estas esculturas genovesas de 1866 son una seña de identidad de la plaza. Mejor luz por la mañana.
El templete musical octogonal de 1929 rodeado por las copas de los laureles de Indias de 1864. Aquí toca la banda municipal de Santa Cruz. Foto clásica: desde un lateral, con los laureles formando un túnel natural.
Paseo bajo las copas de los laureles de Indias - árboles de 1864 que forman un techo natural. La luz filtrada entre las hojas crea un efecto de jardín tropical. Mejores fotos a mediodía, con luz suave y difusa.